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Voces de la Amazonía: Redes de Radios Comunitarias en Brasil, Colombia y Ecuador que permiten la participación de las bases en la Política Medioambiental

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Proyecto

Las voces, los conocimientos y las ideas de las personas más afectadas por los efectos del cambio climático, como los pobres de las ciudades, los agricultores familiares, las comunidades indígenas y las mujeres vulnerables del Sur Global, rara vez se escuchan en los medios de comunicación. Estas comunidades también están ausentes de la mayoría de las conversaciones sobre política climática a nivel internacional e incluso nacional, en parte debido a la falta de acceso a la información y a las plataformas para expresar sus opiniones.
En consecuencia, la mayoría de las personas que se encuentran en la vanguardia de la crisis climática no tienen oportunidades reales de contribuir a dar forma a las respuestas políticas que sus gobiernos promueven en las negociaciones internacionales sobre el clima.

La situación descrita anteriormente ocurre a diario en la Amazonia, una enorme región que abarca nueve países, contiene extensas reservas forestales, reservas indígenas y parques nacionales, y alberga una impresionante diversidad cultural, lingüística, geográfica y natural. Por desgracia, la deforestación y la expansión de la frontera agrícola, las economías ilegales vinculadas al narcotráfico y un modelo económico extractivista que privilegia actividades como la minería y la ganadería amenazan la existencia de la Amazonia y de las comunidades que la habitan, la mayoría de las cuales tienen muy pocas oportunidades de participar en los procesos de elaboración de políticas. Estos desafíos tienen un profundo impacto social, ya que alrededor del 45% de los hogares de la región tienen necesidades insatisfechas (CEPAL 2018)[i] . Además, quienes trabajan para proteger los ecosistemas naturales y las comunidades locales de estas amenazas se enfrentan a muchas amenazas por su trabajo (Mongabay 2022).

 Idioma: Inglés 

 Idioma: Español 

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Eventos

Inicia el proyecto:
Voces de la Amazonia
En esta primera visita, se indaga sobre el contexto de los medios y su interés en fortalecerse y seguir siendo parte de la RED PANAMAZÓNICA.
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La Radio Comunitaria en medio de la Selva
En Miraflores, municipio del Departamento del Guaviare, ubicado a 150 km de la capital,  San José de Guaviare, se encuentra la emisora comunitaria Dignidad Estéreo 89.7 FM, que se ha venido capacitando y preparando para su salida al aire
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Fotografía

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Prensa

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Radio

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Video

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Investigación

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Por : Oscar Felipe Téllez Dulcey

Promoción de actividades para la prevención de incendios: la estrategia del Ministerio de Ambiente para enfrentar dicho problema
Hablar de la prevención de incendios forestales en Colombia es entrar en un panorama con ideas poco exactas. En el país los sistemas de monitoreo de las distintas instituciones no se consideran eficientes al 100%.

Si nos remitimos a las cifras que publican distintos portales de noticias o aquellos que son propiedad de diferentes instituciones encargadas del monitoreo de la geografía nacional, sobre toda la gestión realizada en prevención de riesgos y desastres, vemos que las cifras –aunque parecidas- no llegan al ser del todo iguales. Podríamos preguntarnos si ¿las cifras de desastres y demás anomalías del ecosistema nacional son desconocidas? ¿Cuál es la realidad de los distintos fenómenos, accidentes e incidentes que tienen lugar en el país?

Pues bien, la respuesta a estas preguntas –que tampoco llegaría a ser exacta- es algo que se podría obtener al momento de analizar la gestión de riesgos y desastres. En las últimas semanas, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia ha lanzado un pliego de encuentros cuyo objetivo es fortalecer el accionar de organismos de control y de diferentes grupos sociales, cuando se generen incendios forestales. Cabe resaltar que la dinámica del ministerio tiene algo a favor: los encuentros se llevan a cabo en una época de lluvias en distintos puntos críticos del país, lo que permite tener cierta preparación para la época seca o ‘’de menos lluvia’’.

El primer encuentro se llevó a cabo en la ciudad de Florencia, capital del departamento del Caquetá, en la Amazonía colombiana el pasado 16 de febrero. Allí, autoridades departamentales, representantes de los distintos municipios, miembros del cuerpo de bomberos y funcionarios de las entidades gubernamentales que velan por la administración del territorio amazónico, fueron informados del trabajo realizado por las dependencias del Ministerio de Ambiente, el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI y los funcionarios de Parques Nacionales Naturales de Colombia. Lo primero a tener en cuenta es que, cada una de las instituciones (sea el ministerio, el Instituto SINCHI o Parque Nacionales) presentaron una serie de datos basados en sus sistemas de monitoreo para la prevención de incendios forestales. Las cifras de cada exposición no concordaban entre sí. No había diferencias significativas de la una con la otra, pero no llegaban a ser exactas. Es decir, cada institución opera de forma independiente y  de acuerdo a lo expuesto, el trabajo conjunto se refleja únicamente en grupos de prevención de riesgos que tienen como plataforma de comunicación los ‘’grupos de whatsapp’’. ​ También, se debe tener en cuenta que los sistemas de monitoreo expuestos pasan por la captura de imágenes de forma satelital y algunos sobrevuelos que se realizan en el territorio nacional con el objetivo de identificar los así llamados puntos de calor. La tarea realizada hasta ahora es bastante burocrática, con análisis hechos desde el escritorio y las pantallas, y que está lejos de tener una labor sobresaliente en los territorios por la agreste geografía que poseen una gran cantidad de zonas del país (sobre todo la Amazonía). ​ Aquí surge otra pregunta ¿cómo atendemos los posibles incendios forestales que se presentan en el territorio nacional? El interrogante ya involucra a un grupo especializado para la atención de incendios: los cuerpos de bomberos. Si nos ubicamos en el territorio donde tuvo lugar el primer encuentro (departamento del Caquetá), podemos lanzar con conocimiento previo las siguientes ideas: la densidad de la selva y su difícil geografía no permiten un monitoreo constante y eficiente; las complicaciones en el acceso a distintos puntos del territorio dificultan las labores de instituciones, bomberos y voluntarios para atender los incendios; la difícil situación de orden público por la que pasan distintas zonas de la selva del país afecta el ingreso de organismos de control para atender los desastres. ​ Así pues, ya nos encontramos con un panorama poco alentador (y se debe tener en cuenta que solo se ha enfocado el taller a temas de incendios forestales y no otros riesgos y desastres). El capitán Luis Alberto Torres, delegado del cuerpo de bomberos del departamento del Caquetá, se permitió afirmar durante el encuentro que los presupuestos destinados a los bomberos en el departamento son escasos y el apoyo brindado por las entidades de gobierno no suple las necesidades que se tienen al interior del cuerpo de bomberos. La situación merece ser atendida pues el factor económico juega un papel fundamental al momento de trazar proyectos y estrategias para prevenir desastres, siniestros u otros fenómenos de corte ambiental. ​ Otra de las ideas preocupantes expuestas en el encuentro, vino en el informe realizado por Parques Nacionales Naturales de Colombia. Y es que, según el monitoreo de puntos de calor realizado por dicha entidad se llegaron a conclusiones preocupantes y que requieren especial atención: ​ Se determinó que al momento de realizar la expansión del territorio del Parque Nacional Serranía del Chiribiquete en el año 2018 no se identificaron asentamientos humanos dentro del propio parque, en las tierras a anexar al mismo o su zona de influencia. Para los años 2019, 2020 y 2021 se identificaron asentamientos dentro de la jurisdicción del Chiribiquete que fueron aumentando gradualmente y con el transcurso de los meses. La instalación de los asentamientos humanos es directamente proporcional al aumento de puntos de calor e incendios forestales en la jurisdicción del parque y el área de influencia. El análisis realizado desde el informe de Parque Nacionales Naturales de Colombia, ha permitido establecer que para el caso del Chiribiquete los focos de calor y los incendios forestales se asocian a actividades ilegales: cambio del uso del suelo, instalación de cultivos ilícitos, deforestación, extracción de especies forestales y tráfico de tierras. ​ El atender los incendios forestales pasó a ser un escenario que compete a distintas instituciones y autoridades. La situación arranca con la necesidad de mejorar los sistemas y estrategias de monitoreo, y continúa con el deber de mejorar la situación de orden público, garantizar derechos fundamentales a poblaciones indígenas y no indígenas, de aplicar la política ambiental tan voceada en la última década por distintos gobiernos en América Latina, a tener en cuenta que Colombia necesita la aplicación de una política de paz efectiva que permita desmontar los grupos armados que se asientan en territorios considerados protegidos. Eso sí, lo más importante de todo, los gobiernos y las instituciones debe abogar por llegar al lleno de la población y fomentar la apropiación de una cultura ambiental seria. ​ Hace unos días se replicó el encuentro del Caquetá. Esta vez, la cita fue en el departamento del Guaviare. El único cambio en la agenda fue la presentación destinada al cuerpo de bomberos del Guaviare. El Ministerio viene organizando la agenda para abordar distintas zonas del país (en cada una de las regiones geográficas) y se está a la espera de una nueva convocatoria. Al meollo de los encuentros le falta un aspecto diferencial; la participación ciudadana. Y es que el ministerio no ha encontrado la estrategia para difundir su preocupación y posibles soluciones dentro de las poblaciones que conviven en las áreas afectadas. Queda pendiente la tarea y persiste la necesidad de elaborar una estrategia que permita iniciar un proceso de comunicación con el pueblo mismo, que a su vez desemboque en estrategias colectivas para salvaguardar los territorios.